
En 1999, Jorge Franco Ramos se consagró en Colombia e Iberoamérica con su novela “Rosario Tijeras”, a la que sucedieron en éxito “Paraíso Travel” y “Melodrama”. Sin embargo, Jorge también se aventura en los ‘tramos cortos’ y llega a 6Columnas.com con esta minificción que habla sobre el corazón: en el sentido físico y metafísco de la palabra.

El mundo habla de los grandes cambios del mundo, de una Nueva Era, de la revolución que significa la próxima caída de Occidente y del inevitable surgimiento de India y China. Es cierto que el mundo esta cambiando. Cambiar es lo que mejor ha sabido hacer el mundo desde que la humanidad comenzó a tomar nota de sus propias obsesiones. Pero este nuevo siglo ¿es tan revolucionario como se pretende? ¿Dónde está la novedad, el paso hacia delante?

Sucedió el otro día a un minucioso lector de periódicos esto que me dispongo a relatar, y que quizás, si se le medita bien, se salve de ir a dar en el saco roto de la intrascendencia.
Dicho sujeto había estado hojeando sin entusiasmo las páginas de un vespertino local, cuando de pronto halló –– oculto entre las noticias de interés general –– un titular que le llamó la atención sobremanera, en el que concentró la mirada y que al cabo le dejaría un motivo para reflexionar: “Turbamulta toma por asalto casa de un escritor.”

La servilleta daba vueltas por ahí. Algunas veces, cuando removíamos cosas en los cajones de viejo, la servilleta se deslizaba por ahí y nadie le prestaba atención. La firma era bonita pero la letra no tanto y yo no entendía qué diablos decía: tal vez algo con amor o con cariño, no lo sé. Una vez se la mostré a mi mamá y le pregunté qué era y ella me dijo que dejara quieto eso, que era un autógrafo de Sandro.

Comencé el año leyendo los documentos básicos de Simón Bolívar publicados en la clásica Colección Panamericana bajo el título de Ideas políticas y militares, con prólogo de Vicente Lecuna. Sorprende hacer una relectura de los textos fundacionales de Colombia como si se tratase de la novela de las gestas libertadoras y el testimonio de un hombre de aquella época sobre los avatares del continente recién desmembrado de la odiosa madrastra española, que lo sojuzgó durante tres siglos de sangre y humillación.