
¿Cómo pensar en la escritura? Lo primero en venir a la mente es el embeleco extraño que es elegir dedicarse a escribir, a crear ficción. Cualquier otra opción parecería más sensata a la hora de ganarse la vida: ser abogado, médico o ingeniero. Y sin embargo, no se puede evitar esa pulsión inmanejable que obliga a juntar palabras, a buscar sonidos, crear personajes. De esto nadie vive, eso se lo hemos escuchado a muchos escritores (a menos claro que uno sea un bestseller), pero poco parece importar. La vocación es la vocación, y ésta en particular es bastante pertinaz e insistente.

Todos los números primos son impares. Desde los tiempos de Eratóstenes, muchos matemáticos se han afanado por desentrañar las razones de su caprichosa aparición en la lista infinita de los números naturales. Entre dos números primos puede haber una distancia tan grande como dos millones de números intermedios, y tan pequeña como uno. Pero tenemos una certeza: no encontraremos nunca dos números primos correlativos.

La chica del Crillón, Teresa Iturrigorriaga, adopta por momentos un tono soberbio y altivo mientras narra sus memorias, y uno como lector queda desconcertado y se pregunta si no será una más de esas damitas de sociedad, caprichosas y engreídas, que se creen las dueñas del mundo y van desparramando por ahí frivolidad.

En 1999, Jorge Franco Ramos se consagró en Colombia e Iberoamérica con su novela “Rosario Tijeras”, a la que sucedieron en éxito “Paraíso Travel” y “Melodrama”. Sin embargo, Jorge también se aventura en los ‘tramos cortos’ y llega a 6Columnas.com con esta minificción que habla sobre el corazón: en el sentido físico y metafísco de la palabra.

Salman Rushdie es mundialmente conocido por su obra “Los versos satánicos”, que además de valerle el reconocimiento de los lectores y la crítica, le mereció una condena (fatwa) por parte del Ayatolá en Irán. Sin embargo, esta no es la única obra de Rushdie, también está su novela “Vergüenza”, en la cual explora, a través de la ficción, la situación de Pakistán durante y después del gobierno de Alí Bhutto y su hija, Benazir Bhutto.