<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>6 Columnas &#187; Narrativa y Poesía</title>
	<atom:link href="http://www.6columnas.com/temas/literatura/narrativa_poesia/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.6columnas.com</link>
	<description>Una Aventura en el Mundo de las Artes y Letras</description>
	<lastBuildDate>Sat, 03 Apr 2010 16:48:52 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.9.2</generator>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<item>
		<title>Minas</title>
		<link>http://www.6columnas.com/2010/04/02/minas/</link>
		<comments>http://www.6columnas.com/2010/04/02/minas/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 03 Apr 2010 00:31:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jorge Franco Ramos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Narrativa y Poesía]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.6columnas.com/?p=1754</guid>
		<description><![CDATA[En 1999, Jorge Franco Ramos se consagró en Colombia e Iberoamérica con su novela "Rosario Tijeras", a la que sucedieron en éxito "Paraíso Travel" y "Melodrama". Sin embargo, Jorge también se aventura en los 'tramos cortos' y vuelve a 6Columnas.com con esta minificción que desnuda uno de los peores dramas que vive Colombia. ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[	<p><a href="http://www.6columnas.com/wp-content/uploads/2010/04/6_columnas2.png"><img class="alignleft size-medium wp-image-1755" title="6_columnas2" src="http://www.6columnas.com/wp-content/uploads/2010/04/6_columnas2-280x120.png" alt="" width="280" height="120" /></a>Un guerrillero se la pasó todo el día sembrando minas antipersona en los terrenos que lo rodeaban. De regreso al campamento caminó distraído y hasta tarareó una canción. Todavía no pensaba en las piernas, en las manos, en los ojos y en los cuerpos que sus minas destrozarían. Sólo hasta que, por accidente, pisó uno de los explosivos que él mismo había enterrado, sólo ahí, cuando salió despedido en fragmentos por los aires, entendió el verdadero mensaje de su ideología revolucionaria.</p>
	<p><strong>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;</strong></p>
	<p><a href="http://www.6columnas.com/wp-content/uploads/2010/01/jfranco.jpg"><img class="alignright size-thumbnail wp-image-1628" title="jfranco" src="http://www.6columnas.com/wp-content/uploads/2010/01/jfranco-100x100.jpg" alt="" width="100" height="100" /></a></p>
	<p><strong>El autor</strong>: <strong><a href="http://www.jorge-franco.com">Jorge Franco Ramos</a></strong> es uno de los más destacados escritores colombianos. Nació en Medellín. Estudió cine en The London International Film School y ha publicado las obras Mala Noche (1997), Rosario Tijeras (1999), Paraíso Travel (2001) y Melodrama (2006). De él dijo Gabriel García Márquez: &#8220;Este es uno de los escritores colombianos a quien yo deseo pasarle la antorcha&#8221;.</p>
	<p><a href="http://www.6columnas.com/wp-content/uploads/2010/01/carita.gif"><img class="alignleft size-full wp-image-1643" title="carita" src="http://www.6columnas.com/wp-content/uploads/2010/01/carita.gif" alt="" width="103" height="103" /></a></p>
	<p><strong>La ilustradora</strong>: <strong><a href="http://hellodevilkaty.deviantart.com">Caterina Salazar Maturana</a></strong> (Devil Katy), nació en 1986 en Linares, Región del Maule, Chile. Es Ilustradora titulada del Instituto ALPES.
</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.6columnas.com/2010/04/02/minas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Un Lector</title>
		<link>http://www.6columnas.com/2010/01/21/un-lector/</link>
		<comments>http://www.6columnas.com/2010/01/21/un-lector/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 21 Jan 2010 03:01:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos De la Hoz</dc:creator>
				<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Narrativa y Poesía]]></category>
		<category><![CDATA[Por Amor Al Arte]]></category>
		<category><![CDATA[cuento]]></category>
		<category><![CDATA[lecturas]]></category>
		<category><![CDATA[Robert Louis Stevenson]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.6columnas.com/?p=1599</guid>
		<description><![CDATA[Sucedió el otro día a un minucioso lector de periódicos esto que me dispongo a relatar, y que quizás, si se le medita bien, se salve de ir a dar en el saco roto de la intrascendencia.

Dicho sujeto había estado hojeando sin entusiasmo las páginas de un vespertino local, cuando de pronto halló –– oculto entre las noticias de interés general –– un titular que le llamó la atención sobremanera, en el que concentró la mirada y que al cabo le dejaría un motivo para reflexionar: “Turbamulta toma por asalto casa de un escritor.”
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[	<p style="text-align: right;"><em>Los dioses tejen desdichas para<br />
que a las futuras generaciones<br />
no les falte algo que cantar.<br />
<strong>Homero, La Odisea, canto VII.</strong></em></p>
	<p><a href="http://www.6columnas.com/wp-content/uploads/2010/01/The-reader.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-1598" title="The reader" src="http://www.6columnas.com/wp-content/uploads/2010/01/The-reader-280x120.jpg" alt="" width="280" height="120" /></a>Sucedió el otro día a un minucioso lector de periódicos esto que me dispongo a relatar, y que quizás, si se le medita bien, se salve de ir a dar en el saco roto de la intrascendencia.</p>
	<p>Dicho sujeto había estado hojeando sin entusiasmo las páginas de un vespertino local, cuando de pronto halló –– oculto entre las noticias de interés general –– un titular que le llamó la atención sobremanera, en el que concentró la mirada y que al cabo le dejaría un motivo para reflexionar: “Turbamulta toma por asalto casa de un escritor.”</p>
	<p>Los detalles de la noticia informaban de una enfurecida multitud que, tras derribar puertas y ventanas, llegó al modesto cuarto que servía de habitación al autor (el nombre de éste no se revela; el redactor se limita tan solo a decir que se trata de un “desconocido escritor de cuentos fantásticos”) y, procediendo con inexplicable saña, ante los rostros atónitos de algunos testigos, prendió fuego a cuanto encontró. Después, de la misma manera imprevista como había llegado, la turbamulta abandonó el lugar dejándolo reducido a cenizas y envuelto en una sombría atmósfera de desolación.</p>
	<p>Cerrando el diario, el lector de periódicos comenzó a cavilar: “¡Ah, de modo que es un escritor! Como Stevenson, tal vez, de quien leí la otra vez que creyó siempre que, mientras dormía, unos duendes le “dictaban” sus historias. Me pregunto: ¿Con cuánta vehemencia  no habría quizás anhelado que, de súbito, algún terrible hecho sacudiera los cimientos de su vida?, ¿cuántos serán los días en la espera inútil de ese oscuro suceso, alimento para la obra que le mantiene a merced de la vigilia? Y he aquí que el destino se muestra generoso y le ofrece uno. La Providencia, de la que suele renegar, pues le hace vivir en medio de la más insufrible monotonía, ésa a la que, entre improperios, ha llamado “fastidiosa dama”, mueve de manera tal sus hilos que le convierte a él mismo en objeto de su probable fabulación.”</p>
	<p>El lector recuerda ahora que la imagen de un escritor que ve arder su casa en llamas no tiene antecedentes en las letras, o por lo menos él no conoce ninguno. Y puesto que no es perspicacia ni lucidez lo que le falta, concluye feliz: “Habrá que esperar que el espíritu de este autor merezca en verdad esta dádiva del destino y que, en lugar de sentarse a escribir, no empiece a lamentar su suerte, a llorar amargamente el dolor de ser un hombre sin fortuna.”</p>
	<p>Dobla el diario y lo pone sobre la mesa, al tiempo que comienza a tararear una festiva melodía y, sintiéndose ingrávido, va de un extremo a otro de la estancia. Su corazón es una campana que tañe de alegría ante la certeza de haber sido partícipe de esta revelación.</p>
	<p>Y con una sonrisa y la mano quemada comienza a escribir.
</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.6columnas.com/2010/01/21/un-lector/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Poema: &#8220;Templo portátil&#8221; de Ramón Cote Baraibar</title>
		<link>http://www.6columnas.com/2009/12/31/poema-templo-portatil-de-ramon-cote-baraibar/</link>
		<comments>http://www.6columnas.com/2009/12/31/poema-templo-portatil-de-ramon-cote-baraibar/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 31 Dec 2009 04:42:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ramón Cote Baraibar</dc:creator>
				<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Narrativa y Poesía]]></category>
		<category><![CDATA[Por Amor Al Arte]]></category>
		<category><![CDATA[poema inédito]]></category>
		<category><![CDATA[poetas colombianos]]></category>
		<category><![CDATA[ramón cote baraibar]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.6columnas.com/?p=1447</guid>
		<description><![CDATA[El poeta colombiano Ramón Cote Baraibar, reciente ganador del premio Unicaja de Poesía (España) le ha regalado a todos los lectores de 6Columnas.com este poema "Templo portátil" con el que despedimos 2009, le damos la bienvenida a 2010 y que no necesita palabras de presentación: sólo disfrutarlo. ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[	<p style="text-align: center;"><strong>Templo portátil<br />
</strong></p>
	<p style="text-align: center;"><a href="http://www.6columnas.com/wp-content/uploads/2009/12/by-the-window1.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-1450" title="by the window" src="http://www.6columnas.com/wp-content/uploads/2009/12/by-the-window1-280x120.jpg" alt="" width="280" height="120" /></a></p>
	<p style="text-align: right;"><em>A Fabio Morábito</em></p>
	<p>Si quieres hacer tuya cualquier esquina<br />
acerca a la ventana más próxima un asiento<br />
para detener el desorden de las horas.</p>
	<p>Si ya escogiste ese preciso lugar donde<br />
habitas, entonces enciende una vieja lámpara<br />
que ilumine el perímetro de tu nuevo territorio.</p>
	<p>De esa manera no será necesario que disimules<br />
tu condición errante cambiando los muebles<br />
o llenando las mesas con fotos familiares.</p>
	<p>Pronto descubrirás la necesidad de estar allí,<br />
inmóvil, rodeado de fugacidad y permanencia<br />
en tu península con su faro solitario.</p>
	<p>Sea cual sea el lugar donde te encuentres<br />
sabrás que cada noche tienes una cita<br />
en tu espacio vigilante que amplía sus fronteras.</p>
	<p>No habrá palacio que lo iguale<br />
ni monumento de mármol que lo imite:<br />
este será tu palacio y tu monumento.</p>
	<p>Pasarás las semanas sucesivas sabiendo<br />
que ya cuentas para el resto de tu vida<br />
con un lugar que solo a ti te pertenece.</p>
	<p>Basta elegir una esquina cualquiera, una mínima<br />
ventana, un asiento y una vieja lámpara<br />
para que puedas viajar por el mundo</p>
	<p>repitiendo tu ritual nocturno en tu templo portátil<br />
acompañado por tus dioses domésticos. Así nunca<br />
te sentirás extraño en ninguna parte de la tierra.
</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.6columnas.com/2009/12/31/poema-templo-portatil-de-ramon-cote-baraibar/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Manuel Cobo, autor de ficciones breves</title>
		<link>http://www.6columnas.com/2009/11/24/manuel-cobo-autor-de-ficciones-breves/</link>
		<comments>http://www.6columnas.com/2009/11/24/manuel-cobo-autor-de-ficciones-breves/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 24 Nov 2009 03:00:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos De la Hoz</dc:creator>
				<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Narrativa y Poesía]]></category>
		<category><![CDATA[Por Amor Al Arte]]></category>
		<category><![CDATA[barranquilla]]></category>
		<category><![CDATA[ficción]]></category>
		<category><![CDATA[ficción breve]]></category>
		<category><![CDATA[narración]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.6columnas.com/?p=1107</guid>
		<description><![CDATA[Con esta historia inauguramos el espacio de narrativa de 6Columnas.com. Desde Barranquilla, en la costa norte de Colombia, región prolífica de cronistas, juglares y narradores, Carlos de la Hoz nos envía una historia con sabor a magia y la desazón de un artista: el escritor.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[	<p><img class="alignleft size-medium wp-image-1110" title="manuel cobo 3" src="http://www.6columnas.com/wp-content/uploads/2009/11/manuel-cobo-3-280x120.jpg" alt="manuel cobo 3" width="280" height="120" />Manuel Cobo, autor de ficciones breves, baja de su buhardilla para comprar cigarros en la tienda de la esquina. Como sólo piensa estar afuera unos pocos minutos, no juzga necesario cerrar la ventana.</p>
	<p>La tarde es fresca, apacible, sin ruidos que perturben su trabajo, y Cobo piensa que cuando regrese podrá terminar por fin esa historia en la que trabaja desde hace un par de semanas. En verdad, resta poco: ajustar apenas unas cuantas palabras a las que no le encuentra fuerza y decidirse sobre colocar una que otra coma, detalles que él suele sortear sin dificultad. La certeza de que esta vez también podrá hacerlo cuando regrese tiene feliz a Cobo, quien en este momento baja los escalones de uno en uno y con una sonrisa de satisfacción.</p>
	<p>Pero durante su ausencia una repentina ventolera penetra por la ventana de la buhardilla y levanta de la mesa las hojas de papel, el bolígrafo de tinta negra, el lápiz, el borrador y hasta el pequeño diccionario de latín que Cobo conserva desde su juventud.</p>
	<p>He aquí lo que, en un pausado pero doloroso inventario, alcanzan a ver los ojos asombrados de este escritor de ficciones breves una vez abre la puerta de su buhardilla: en un rincón de la sala, el rostro melancólico del personaje de su historia, más allá, cerca al cajón de sus queridos discos, la palabra consuelo,  debajo de una silla el verbo recordar, y en la maceta de la incipiente planta de anturio, revuelta con la tierra mojada, solitaria y como aterida, la sílaba tras. Desperdigados por el suelo, también una miríada de pequeños fragmentos de palabras, letras y signos útiles para la escritura.</p>
	<p>Cobo es un escritor serio, pero no es un hombre que se deje afectar con facilidad por aquello que es trascendental apenas<img class="alignright size-medium wp-image-1111" title="failed_writer" src="http://www.6columnas.com/wp-content/uploads/2009/11/failed_writer-280x120.jpg" alt="failed_writer" width="280" height="120" /> en apariencia. Así que, después de reponerse de la perplejidad en que por unos momentos lo tuvo sumido aquella contemplación, se agacha y comienza a  recoger los retazos de su historia y a ponerlos con extremo cuidado sobre la mesa vacía de objetos. Ejecuta esa tarea con lentitud, con meticuloso cuidado. Le tiemblan las manos, pero no vaya a pensar el lector que es a causa de los nervios o de la expectación por rearmar su historia. No: Cobo es un bebedor empedernido, y para colmo de males, se alimenta y duerme mal. Tal vez por eso ha tardado tanto en darle siquiera forma a la primera línea de su cuento. Ha intentado en una, en dos y tres oportunidades, pero las palabras siguen sin alcanzar el orden que él les había terminado de dar hace apenas unos momentos, antes de que bajara a buscar cigarros a la tienda de la esquina.</p>
	<p>Pasado un tiempo vano, se da cuenta, entonces, de que es una tarea prácticamente imposible, pues son en verdad innumerables los fragmentos regados acá y allá. Sonríe con desencanto, se lleva las manos a la cabeza y piensa que en otras circunstancias hubiera tenido que escuchar la sostenida perorata de su mujer, que es una obsesa del orden y la limpieza. Pero ella no se encuentra allí, y Cobo, resignado ya a que tendrá que volver a sentarse y a comenzar la historia de nuevo, de una fuerte manotada en la mesa hace caer lo que hasta ahora había conseguido levantar del suelo.</p>
	<p>Finalmente, mientras se dispone a recoger el rimero de palabras –– que se ha mezclado con hojas secas, colillas y cabellos de su mujer –– para tirarlo al bote de la basura, Cobo piensa con nostalgia en ese personaje de ojos tristes que, abandonado en el rincón de la sala, parecía implorarle que le permitiera llegar con vida al final de la historia.
</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.6columnas.com/2009/11/24/manuel-cobo-autor-de-ficciones-breves/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
