Templo portátil
A Fabio Morábito
Si quieres hacer tuya cualquier esquina
acerca a la ventana más próxima un asiento
para detener el desorden de las horas.
Si ya escogiste ese preciso lugar donde
habitas, entonces enciende una vieja lámpara
que ilumine el perímetro de tu nuevo territorio.
De esa manera no será necesario que disimules
tu condición errante cambiando los muebles
o llenando las mesas con fotos familiares.
Pronto descubrirás la necesidad de estar allí,
inmóvil, rodeado de fugacidad y permanencia
en tu península con su faro solitario.
Sea cual sea el lugar donde te encuentres
sabrás que cada noche tienes una cita
en tu espacio vigilante que amplía sus fronteras.
No habrá palacio que lo iguale
ni monumento de mármol que lo imite:
este será tu palacio y tu monumento.
Pasarás las semanas sucesivas sabiendo
que ya cuentas para el resto de tu vida
con un lugar que solo a ti te pertenece.
Basta elegir una esquina cualquiera, una mínima
ventana, un asiento y una vieja lámpara
para que puedas viajar por el mundo
repitiendo tu ritual nocturno en tu templo portátil
acompañado por tus dioses domésticos. Así nunca
te sentirás extraño en ninguna parte de la tierra.
Etiquetas: poema inédito, poetas colombianos, ramón cote baraibar
Magnífico poema que inspira una sucesión de motivos no sólo para comenzar el año venidero, sino para darle la bienvenida a otra década.
Gracias Laurita por regalarnos esta magnífica recomendación del maestro Cote…
“…Pronto descubrirás la necesidad de estar allí,
inmóvil, rodeado de fugacidad y permanencia
en tu península con su faro solitario.”
Miguel.